Las materias primas cosméticas se refieren a las diversas sustancias naturales, sintéticas o extraídas utilizadas en la producción de productos cosméticos. Según su función prevista, estos materiales se pueden clasificar ampliamente en ingredientes base, ingredientes auxiliares e ingredientes funcionales. Los ingredientes base constituyen la mayor parte de un producto y comprenden componentes como aceites, polvos y disolventes; los ingredientes auxiliares sirven para estabilizar la formulación o impartir atributos específicos-como fragancia o color-e incluyen sustancias como conservantes y perfumes; Los ingredientes funcionales, por el contrario, aportan beneficios específicos como la hidratación o el blanqueamiento de la piel.
Mi país emplea un sistema de gestión clasificado para nuevas materias primas cosméticas: los materiales de alto-riesgo están sujetos a un proceso de registro obligatorio, mientras que los materiales de bajo-riesgo solo requieren un procedimiento de presentación (notificación). Para fomentar la innovación en materias primas, el gobierno ha promulgado varias políticas, incluidas las *Disposiciones sobre el apoyo a la innovación en materias primas cosméticas* y las *Directrices técnicas sobre el propósito de uso de materias primas cosméticas (ensayo)*. Ciertas materias primas-como las PFAS-han enfrentado restricciones de uso en numerosos países debido a preocupaciones de seguridad; por ejemplo, Francia exige actualmente que la concentración residual de dichas sustancias no supere las 25 ppb. Además, la biotecnología ha surgido como una nueva frontera en la investigación y el desarrollo de materias primas, con extractos derivados de flora única de gran-altura que se utilizan cada vez más para desarrollar ingredientes funcionales que poseen propiedades como actividad antimicrobiana y antioxidante.




